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martes, 22 de julio de 2014

Expectativas

¿Qué esperas del mundo? ¿Qué esperas de tu futuro? ¿Qué esperas del trabajo? ¿Qué esperas de tu pareja? ¿Qué esperas de la vida?

Podría continuar con un sinfín de preguntas que sólo llevarían a más preguntas. Las respuestas a esas preguntas rara vez serán objetivas. Somos seres influenciables, capaces de pasar del "me como el mundo" a "el mundo se acaba" con una canción, una llamada, un gol, un mensaje o un día cálido o lluvioso.

La definición de expectativa en la RAE es "esperanza de conseguir algo". La definición de esperanza en la RAE es "estado de ánimo que determina que algo es posible". Es decir, nuestro estado de ánimo determinará nuestras expectativa y nuestro estado de ánimo es tan alterable y tan influenciable que nuestras expectativas se convierten en sueños o pesadillas cuyo final viene determinado por el sonido del despertador.

Tic-Tac. Y cambio. Tic-Tac. Y adiós.

Por eso como Lennon decía: "la vida es aquello que pasa mientras esperamos que pase algo". Por eso como dice el gran Juaninacka: "eterna búsqueda convertida en eterna espera".


miércoles, 24 de agosto de 2011

Siempre hay Esperanza

Siempre queda esperanza.

La frase la recuerdo salir de los labios de Arwen en "El Señor de los Anillos" cuando su padre, Elrond, pidiéndole indirectamente que le acompañe, le confiesa que al escrutar el futuro de los hombres no ha encontrado nada salvo muerte.

No es una afirmación que no nos hayamos hecho nunca. ¿Cuántas veces nos anuncian el fin del mundo? ¿Cuántas veces parece que estamos al borde del abismo personal y colectivo? ¿Cuántas veces decidimos optar por la vía segura antes que por el riesgo?

Tenemos miedo al futuro. Bueno, en realidad nos tenemos miedo a nosotros mismos. A no ser capaces de sobrevivir en un mundo hostil en el que según lo que somos capaces de percibir, hay poca o ninguna esperanza.

Pero... ¿Cuántas veces hemos fallado? ¿Cuántas veces lo malo que imaginábamos no se ha hecho realidad? Echa la vista atrás y dime si tu vida no ha cambiado. Y ahora dime que no tienes miedo al futuro como antaño. Lo tienes. Aunque ya lo has vencido, no te acuerdas. Será que en nuestro mundo pesa más lo malo. Como esa minoría ruidosa que provoca un juicio colectivo e injusto de la mayoría.

Se parece al día de la marmota. Enfrentarte cada vez a algo nuevo con la sensación de que ya lo viviste, salvo que en esta ocasión es cierto, lo viviste. Salvo que se te ha olvidado recordar.

No desesperes. No halles en la minoría que ves en televisión una excusa para no arriesgar, para no vivir. Como bien leí a Robin Sharma: "La vida comienza en tu límite de seguridad". Si no te sientes vivo en esos momentos ¿Cuándo lo harás?

Siempre hay esperanza. Siempre hay gente buena. Siempre eres y serás capaz de alcanzar algo bueno.

La vida sin vivirla es como un día sin Sol o Luna, se queda a la mitad perdiendo su sentido.