El mundo caótico al que me enfrento cada día alberga la mayor complejidad y diversidad que uno puede imaginar. Un mundo que combina razas, edades, culturas, sentimientos... personalidades tan distintas que uno muchas veces se pregunta cuan compleja es la fórmula que permite mantener balanceada esta ecuación.
Porque no todos buscamos lo mismo. No todos tenemos las mismas aspiraciones pero, aún así, siempre encontramos alguna pieza donde encajamos, aunque sea de forma temporal.
No creo en el destino como tal. Soy más fan de "el destino te da las cartas pero nosotros las jugamos". Pero sí creo que existen ocasiones en las que por más que nuestra ambición, ganas y esfuerzo deseen algo, por esa circunstancia extraña que aún desconocemos, no lo logramos. Y no se trata de un esfuerzo más, de más deseo, más pasión ; simplemente aquella pieza no encaja. Nos falta algo. No estamos preparados.
Necesitamos un plus que no tenemos y que no podemos generar en un espacio-tiempo corto. A veces te ha podido pasar con un trabajo, con un amigo, con una pareja, con un deporte... existen situaciones para las que no estamos preparados pero, al mismo tiempo, vivimos situaciones que nos preparan para situaciones futuras.
Aquí radica la paradoja, similar a la de Stockdale, que ya expliqué un tiempo atrás. No conseguiremos lo que queremos pero, renunciando a vivir ese dolor, esa desesperación, esa frustración, apatía, desaliento y, por qué no, fracaso, tampoco estaremos preparados para encajar en el futuro.
Y ahí es donde tu pieza comienza a forjarse. A base de encajar con otras piezas de forma temporal se va puliendo, limando asperezas, hasta que un día, probablemente cuando menos te lo esperes, simplemente encajará con la pieza que siempre habías buscado. Incluso, es posible, que esa pieza haya estado ahí mucho tiempo pero pasara desapercibida. No estabas preparado.
Y ahí volveríamos al comienzo de esta corta historia. ¿Dónde está ese plus? ¿Dónde encuentro la fuerza para enfrentarme a todos los inconvenientes que me separan de mi éxito?
He pensado mucho sobre eso y la conclusión es demasiado inmaterial y débil. Precisamente, es por esto, por lo que me parece tan especial. Algo más conocido o más sencillo, que todo el mundo pudiese alcanzar con facilidad descompensaría la ecuación.
La respuesta es simple: ERES TÚ. Tu Fe. Ese "algo" inmaterial que te hace perseguir algo que no existe, que te hace caminar sin saber por dónde pero sí hacia dónde. Hay que tener Fe. Fe en que se hace lo correcto, en que más tarde o más temprano encajarás, encontrarás el camino, encontrarás la felicidad.
No creo que la FE mueva montañas pero te permitirá sobrevivir mientras aprendes a cruzarlas.
martes, 23 de octubre de 2012
lunes, 15 de octubre de 2012
Separados
Nadie quiere a nadie. Los movimientos independentistas crecen en todas las partes del mundo, desde Cataluña a Escocia, todo el mundo quiere romper lazos para quedarse solo. Cada vez hay más divorcios, cada vez más los noviazgos son más efímeros, incluso las amistades se han vuelto volátiles y ya no hablemos de la lealtad, esa abandonó hace mucho tiempo estas tierras.
El mundo tiene miedo. Lo he dicho una y otra vez pero vuelvo a repetirlo: EL MUNDO TIENE MIEDO. Las personas tienen miedo, las ciudades tienen miedo, los países tienen miedo, las parejas tienen miedo, los héroes tienen miedo de los villanos, los villanos tienen miedo de los héroes, incluso el planeta tiene miedo y parece de vez en cuando querer quedarse solo expulsándonos con catástrofes naturales.
Y cuando tenemos miedo la tendencia es echar la culpa al destino, al exterior, a lo desconocido, a lo nuevo que vino, al diferente, a los cambios. "Más vale lo bueno conocido que lo bueno por conocer". No se evoluciona sin errores, no se crece sin sembrar, el camino al éxito está lleno de fracasos.
Nadie quiere resultar herido, nadie está dispuesto a sufrir. Error. ¿Crees que la vida es sencilla? Te equivocas. Los paraísos no existen, se crean. Si quieres llegar a la gran sonrisa tendrás que pasar por el valle de las lagrimas, por la montaña del sufrimiento, por el sendero de la melancolía y por la travesía de la incertidumbre.
Puedes quedarte parado, no querer avanzar. Piensas que no lo vas a soportar. Pero si sigues aquí, si te despiertas mañana, si tienes un día más, ¿no vale la pena luchar por lo que quieres? ¿no vale la pena morir buscando la vida? ¿no vale la pena luchar por aquello que te da la felicidad?
Por favor, cada vez que tengas miedo, antes de criticar, haz autocrítica. Piensa en cómo puedes mejorar. Antes de criticar lee un libro. Antes de criticar escucha una canción. Antes de criticar piensa en aquello que quieres. Antes de criticar cálzate unas zapatillas, sal a fuera a correr y respira.
El mundo te necesita, el mundo nos necesita a todos. Incluso a ti por muy insignificante que te creas. Puedes dar una sonrisa que alguien necesita o puedes dar un abrazo o un simple gesto de cariño. No nos quedemos solos.
Visitar a la soledad puede ofrecerte un sin fin de alternativas y esperanza, pero cada minuto de más se cobra un peaje que acaba dejándote sin nada, vacío.
El mundo tiene miedo. Lo he dicho una y otra vez pero vuelvo a repetirlo: EL MUNDO TIENE MIEDO. Las personas tienen miedo, las ciudades tienen miedo, los países tienen miedo, las parejas tienen miedo, los héroes tienen miedo de los villanos, los villanos tienen miedo de los héroes, incluso el planeta tiene miedo y parece de vez en cuando querer quedarse solo expulsándonos con catástrofes naturales.
Y cuando tenemos miedo la tendencia es echar la culpa al destino, al exterior, a lo desconocido, a lo nuevo que vino, al diferente, a los cambios. "Más vale lo bueno conocido que lo bueno por conocer". No se evoluciona sin errores, no se crece sin sembrar, el camino al éxito está lleno de fracasos.
Nadie quiere resultar herido, nadie está dispuesto a sufrir. Error. ¿Crees que la vida es sencilla? Te equivocas. Los paraísos no existen, se crean. Si quieres llegar a la gran sonrisa tendrás que pasar por el valle de las lagrimas, por la montaña del sufrimiento, por el sendero de la melancolía y por la travesía de la incertidumbre.
Puedes quedarte parado, no querer avanzar. Piensas que no lo vas a soportar. Pero si sigues aquí, si te despiertas mañana, si tienes un día más, ¿no vale la pena luchar por lo que quieres? ¿no vale la pena morir buscando la vida? ¿no vale la pena luchar por aquello que te da la felicidad?
Por favor, cada vez que tengas miedo, antes de criticar, haz autocrítica. Piensa en cómo puedes mejorar. Antes de criticar lee un libro. Antes de criticar escucha una canción. Antes de criticar piensa en aquello que quieres. Antes de criticar cálzate unas zapatillas, sal a fuera a correr y respira.
El mundo te necesita, el mundo nos necesita a todos. Incluso a ti por muy insignificante que te creas. Puedes dar una sonrisa que alguien necesita o puedes dar un abrazo o un simple gesto de cariño. No nos quedemos solos.
Visitar a la soledad puede ofrecerte un sin fin de alternativas y esperanza, pero cada minuto de más se cobra un peaje que acaba dejándote sin nada, vacío.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Tesoros
No tengo mucho tiempo, no puedo estirarlo indefinidamente pero tampoco puedo manejarlo para únicamente quedarme con los buenos momentos y evitar esos que te ahogan internamente.
El tiempo es inalterable. Más poderoso que la muerte. El tiempo corre para todos igual, pero nosotros hacemos que esa duración se sienta como una eternidad o como un suspiro.
Elegir cómo gastar ese tiempo es capital para al final de tu vida echar la cuenta y ver si mereció o no la pena. Por eso, aquellos que han vivido ya bastantes años, en los que el tiempo ha hecho mella te dicen: "básicamente, preocúpate por ser feliz".
Lo curioso es que el tiempo pasa y pasa y esos comentarios siguen apareciendo, lo cual implica que aún no hemos aprendido a aprovechar el tiempo. En definitiva, no hemos aprendido a ser felices. No hemos invertido el tiempo donde deberíamos.
A veces por miedo, otras veces por la influencia de la sociedad, la familia o los amigos, permanecemos perdidos buscando continuamente un camino que nunca llega. Eterna búsqueda convertida en eterna espera.
Pero cuando la cabeza gira en torno a algo o a alguien durante un tiempo largo, uno debe analizarlo, ¿por qué? ¿Por qué estás ahí? Debe importar...
El tiempo es una inversión. Las decisiones son apuestas. En este casino temporal que es nuestra vida uno tiene que decidir en qué creer.
Sé que es una locura, sé que crees que no es lo correcto, sé que crees que no merece la pena, sé que no puedes...
Pero déjame pelear por ti. Porque si uno quiere algo con todas sus fuerzas debe pelear por ello.
No doy la imagen de superhéroe, pero todos los superhéroes llevan un antifaz. Los superhéroes no son lo que parecen. Pero sé que tú eres capaz de ver más allá. Tendrás que confiar en mí, tendrás que creer en mí.
Yo ya he decidido hacerlo durante un tiempo, he decidido creer en ti, he decidido dejarte dentro de mí, aunque a veces duela, aunque a veces provoque que los cables se crucen y hagan clics... siempre estarás ahí...
... porque existen tesoros por los que merece la pena luchar...
El tiempo es inalterable. Más poderoso que la muerte. El tiempo corre para todos igual, pero nosotros hacemos que esa duración se sienta como una eternidad o como un suspiro.
Elegir cómo gastar ese tiempo es capital para al final de tu vida echar la cuenta y ver si mereció o no la pena. Por eso, aquellos que han vivido ya bastantes años, en los que el tiempo ha hecho mella te dicen: "básicamente, preocúpate por ser feliz".
Lo curioso es que el tiempo pasa y pasa y esos comentarios siguen apareciendo, lo cual implica que aún no hemos aprendido a aprovechar el tiempo. En definitiva, no hemos aprendido a ser felices. No hemos invertido el tiempo donde deberíamos.
A veces por miedo, otras veces por la influencia de la sociedad, la familia o los amigos, permanecemos perdidos buscando continuamente un camino que nunca llega. Eterna búsqueda convertida en eterna espera.
Pero cuando la cabeza gira en torno a algo o a alguien durante un tiempo largo, uno debe analizarlo, ¿por qué? ¿Por qué estás ahí? Debe importar...
El tiempo es una inversión. Las decisiones son apuestas. En este casino temporal que es nuestra vida uno tiene que decidir en qué creer.
Sé que es una locura, sé que crees que no es lo correcto, sé que crees que no merece la pena, sé que no puedes...
Pero déjame pelear por ti. Porque si uno quiere algo con todas sus fuerzas debe pelear por ello.
No doy la imagen de superhéroe, pero todos los superhéroes llevan un antifaz. Los superhéroes no son lo que parecen. Pero sé que tú eres capaz de ver más allá. Tendrás que confiar en mí, tendrás que creer en mí.
Yo ya he decidido hacerlo durante un tiempo, he decidido creer en ti, he decidido dejarte dentro de mí, aunque a veces duela, aunque a veces provoque que los cables se crucen y hagan clics... siempre estarás ahí...
... porque existen tesoros por los que merece la pena luchar...
martes, 11 de septiembre de 2012
Rutinas
....
¿Quién soy? Es complicado saber quién soy.
A lo largo del día paso por distintas personalidades. Me levanto y soy una persona fuerte, con vitalidad, ganas de comerme el mundo, con ideas nuevas, con energía que transmitir a los demás, con objetivos bien definidos. Alzo la persiana, veo el devenir de la gente, veo al mundo activado, puesto en marcha, veo vidas dirigidas, historias que se mueven dentro de un mismo libro y que en ocasiones se juntan para formar capítulos de algo más grande. Pero también reflexiono, analizo, y me doy cuenta que esos pasajes son cada vez más pequeños. Las grandes historias ya no existen porque ya no hay grandes personajes. Ni siquiera hay grandes entornos en los que se desarrollen.
Las grandes historias nacen de grandes valores. Antes el amor daba lugar a guerras. ¿Dónde está ese amor? ¿Dónde está el honor por el que muchos hombres luchaban y estaban dispuestos a perder sus vidas? El honor ha desaparecido de nuestras vidas y lo que es peor, ha arrastrado al amor. Ha cambiado su esencia. Ni siquiera los villanos son verdaderos villanos. Quizás es que no haya héroes a su altura y por eso han bajado su listón. ¿De qué vale ser un gran villano sin tener un gran héroe que te persiga?
Volvamos al principio. Han pasado varios horas del día y la rutina ha hecho efecto en mí. Mis ideas están apartadas, en la cola de espera, pues la rutina se prioriza. El día a día de mi vida me consume. Quizás no sea tan fuerte, quizás no pueda hacer nada, quizás el mundo no se merezca un cambio. ¿Quién demonios soy yo para cambiar el mundo? El Sistema no me lo permitirá... Un ligero vistazo a mi oficina y veo rutinas, no vidas. Veo obligaciones, no motivaciones. ¿Por qué? ¿Por qué vienes aquí? Ah, tienes una familia que mantener, algo hay que hacer para mantenerse ocupado...
Mi jornada de trabajo finaliza. ¿Qué he aprendido hoy? Hasta este momento nada. Y sinceramente no creo que en este poco tiempo que me queda pueda hacerlo. La sombra de la noche es alargada, la tentación de indagar en otras vidas, más interesantes que la mía, es demasiado alta como para pasarla por alto. ¡Qué bien viven! ¿He perdido el tiempo? No. Debo demostrar que yo también soy importante. Que tengo algo que enseñar...
Hora de dormir. Coloco el despertador en su sitio. Mañana será otro día. Me tumbo en la cama, mis miedos pasan por delante de mí, vivo y siento esa otra vida donde te tengo a mi lado. ¿Le escribo? Eso me haría débil... No, mejor no le escribiré. Seguro que él lo hará. Esperaré esta noche y sino mañana le escribiré.
(Pero mañana será otro día y la persona que se acostó en esa misma cama no será la misma que se levante...)
....
¿Quién soy? Es complicado saber quién soy.
A lo largo del día paso por distintas personalidades. Me levanto y soy una persona fuerte, con vitalidad, ganas de comerme el mundo, con ideas nuevas, con energía que transmitir a los demás, con objetivos bien definidos. Alzo la persiana, veo el devenir de la gente, veo al mundo activado, puesto en marcha, veo vidas dirigidas, historias que se mueven dentro de un mismo libro y que en ocasiones se juntan para formar capítulos de algo más grande. Pero también reflexiono, analizo, y me doy cuenta que esos pasajes son cada vez más pequeños. Las grandes historias ya no existen porque ya no hay grandes personajes. Ni siquiera hay grandes entornos en los que se desarrollen.
Las grandes historias nacen de grandes valores. Antes el amor daba lugar a guerras. ¿Dónde está ese amor? ¿Dónde está el honor por el que muchos hombres luchaban y estaban dispuestos a perder sus vidas? El honor ha desaparecido de nuestras vidas y lo que es peor, ha arrastrado al amor. Ha cambiado su esencia. Ni siquiera los villanos son verdaderos villanos. Quizás es que no haya héroes a su altura y por eso han bajado su listón. ¿De qué vale ser un gran villano sin tener un gran héroe que te persiga?
Volvamos al principio. Han pasado varios horas del día y la rutina ha hecho efecto en mí. Mis ideas están apartadas, en la cola de espera, pues la rutina se prioriza. El día a día de mi vida me consume. Quizás no sea tan fuerte, quizás no pueda hacer nada, quizás el mundo no se merezca un cambio. ¿Quién demonios soy yo para cambiar el mundo? El Sistema no me lo permitirá... Un ligero vistazo a mi oficina y veo rutinas, no vidas. Veo obligaciones, no motivaciones. ¿Por qué? ¿Por qué vienes aquí? Ah, tienes una familia que mantener, algo hay que hacer para mantenerse ocupado...
Mi jornada de trabajo finaliza. ¿Qué he aprendido hoy? Hasta este momento nada. Y sinceramente no creo que en este poco tiempo que me queda pueda hacerlo. La sombra de la noche es alargada, la tentación de indagar en otras vidas, más interesantes que la mía, es demasiado alta como para pasarla por alto. ¡Qué bien viven! ¿He perdido el tiempo? No. Debo demostrar que yo también soy importante. Que tengo algo que enseñar...
Hora de dormir. Coloco el despertador en su sitio. Mañana será otro día. Me tumbo en la cama, mis miedos pasan por delante de mí, vivo y siento esa otra vida donde te tengo a mi lado. ¿Le escribo? Eso me haría débil... No, mejor no le escribiré. Seguro que él lo hará. Esperaré esta noche y sino mañana le escribiré.
(Pero mañana será otro día y la persona que se acostó en esa misma cama no será la misma que se levante...)
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domingo, 9 de septiembre de 2012
Encuéntrate.
...
¿Por qué? Siempre preguntándote ¿por qué?
No te has dado cuenta. Ya no eres libre. No eres feliz. La gente se levanta por la mañana y piensa: "hoy es el primer día del resto de mi vida". Como si el resto de tu vida no importara. Como si lo que te ha traído hasta este momento, hasta aquí, hasta mí, no existiera. Intentan partir de cero sin entender el pasado, sin saber cómo han llegado aquí. Esos... esos que intentan cambiar su vida, que ponen una zanja y abren una brecha entre su pasado y su presente sólo consiguen una cosa: comienzan a perderse.
No puedes romper con tu pasado. Las cicatrices no son malas, representan heridas curadas. Representan fortaleza, superación, autoestima. Significa que te hirieron y resististe. Significa que te dolía pero superaste el dolor. El dolor es pasajero, el abandono eterno. ¿Dónde están las cicatrices de tu cerebro? Esas no las puedes ver. ¿Te digo cómo funcionan? Te lo explicaré, es sencillo, se trata de no sentir lo que sentías antes. Cuando te tocas una herida duele, cuando te tocas una cicatriz no. Esto es lo mismo. Cuando miras a alguien que quieres y ya no sientes lo mismo, entonces ha cicatrizado. Cuando donde tenías miedo ahora no lo tienes, es otra cicatriz. Pero las heridas del cerebro no las cura el tiempo por mucho que digan... no, no lo hacen. Quedan abiertas, pendientes, constantes y sino las has cerrado a tiempo influirán, involuntariamente, sobre tu vida. Ahí es donde comienzan a perderse las personas, cuando no saben por qué lo hacen. Por qué cambian sus hábitos, por qué están tristes, por qué no sonríen, por qué no son felices. No lo saben...
Tienes que buscar dentro de ti, donde más duele. Tienes que sufrir, llorar, desnudar tu interior. Tienes que encontrar la herida y superarla. Y créeme, cuando lo logres no querrás empezar a vivir una nueva vida, porque estarás viviendo TU VIDA. Esa que empezó saliendo de tu madre, que el destino se encargó de forjar y por la que peleas cada día.
Ahí fuera tienes el mundo. Con sus injusticias, sus desigualdades, su dolor, su ira y su miedo. Pero amigo mío, esto es lo que hay. No esperes encontrar nada más allá de la muerte sino has estado dispuesto a encontrar algo en vida. No lo merecerás. Uno nunca sabe donde encontrará la felicidad, pero es seguro que no la encontrará si no sabe ni quién es, ni qué quiere, ni dónde esta.
Encuéntrate a ti mismo y sálvate. Los demás te estaremos esperando.
...
martes, 31 de julio de 2012
Ni Retirada Ni Rendición
Una persona importante en mi vida tenía puesto hace mucho en su nick del Messenger (qué tiempos...) "las mejores cosas suceden cuando menos te lo esperas". En un episodio de la grandísima Lost, Sun se encuentra desesperada buscando el anillo de compromiso que había perdido. Ella lo busca y lo busca pero no lo encuentra, entonces aparece John Locke y suelta una de esas frases que permanecen en el recuerdo de uno durante mucho tiempo: "a veces las cosas se encuentran, simplemente, dejando de buscar".
¿Qué hacer durante este tiempo? En Spiderman, Peter Parker, aún si ser Spiderman, le confiesa a su Tío Ben que está perdido, que no sabe qué hacer con su vida, no encuentra un camino que seguir. Tío Ben le da un genial consejo: "un héroe hace lo que puede hasta que su destino le es revelado".
En la fantástica película El Guerrero Pacífico (de obligada visión para aquel que no lo haya hecho), hay una fantástica escena que refleja una gran verdad: disfrutamos más de la recompensa que del camino. El problema es que mientras que la recompensa no es real, podemos alcanzarla o no, puede satisfacernos o no, el camino lo vivimos durante cada segundo que permanecemos en su sendero sin apenas disfrutarlo.
Estamos acostumbrados a "vivir" lo que queremos ser sin VIVIR lo que somos. Vivimos pensando que seremos ricos, que seremos felices pero ¿somos capaces de vivir sufriendo? ¿somos capaces de lidiar con el sin sentido, el desconocimiento, la frustración o el sacrificio? Raramente lo hacemos...
Quedaos con estas palabras de la película: "el guerrero es totalmente frágil, ese es su único coraje. La vida es elegir, puedes elegir ser una victima o cualquier otra cosa que te propongas. Un guerrero actúa, el tonto sobreactúa. El futuro es impredecible, ya se verá. No se trata de empezar de cero o parar, simplemente hacerlo."
¿Cómo vas a valorar la felicidad sino conociste la tristeza? ¿Cómo vas a valorar el éxito sino conociste el fracaso? ¿Cómo vas a ser feliz sino aprecias la felicidad de cada momento?
El gran éxito se encuentra detrás del gran sacrificio. El miedo a perder nos ciega y nos pierde en el camino. Pero ¿qué vence al miedo? El deseo vence al miedo. Cuando alguien quiere algo realmente, nada importa. La vergüenza, el dolor, el esfuerzo, todo es relativo. Todo queda apartado. El miedo teme al deseo. Los deseos eliminan las barreas del miedo y te conducen a los sueños.
Si tu deseo se encuentra a un millón de pasos comienza a andar. Todos los pasos, el primero, el número cien, el número novecientos mil, son imprescindibles. En alguno disfrutarás, en alguno sufrirás pero no lograrás alcanzar el deseo sin pasar por cada uno de ellos.
Para todos aquellos que estáis perdidos: dejad de buscar, disfrutad del camino, vivid la realidad y sed conscientes de vuestra fragilidad. Descubrid aquello que más deseáis y los miedos desaparecerán.
Ni Retirada Ni Rendición.
lunes, 16 de julio de 2012
5 minutos +
Me levante por la mañana y descubrí que desde la mañana uno ya tiene que elegir: 5 minutos más o comenzar un nuevo día. En lugar de dar gracias por respirar, muchos preferimos volver a la irrealidad de nuestros sueños donde no comprendemos qué pasa pero tenemos esa sensación de libertad por no vivir una vida que viviremos dentro de "5 minutos más".
Vivir dentro de nuestra cabeza: 5, 10, 15 años perdidos... Somos la consecuencia de elecciones, el resultado de una decisión, la imperfecta solución de la teoría del caos, una nueva variable que modifica nuestro futuro y el del mundo que nos rodea.
Por eso duele conocer más, por eso dicen que es mejor ser ignorante en ocasiones. Cada vez que tienes noción de una nueva área, de una nueva persona, tienes acceso a un nuevo mundo y empiezas a formar parte de su estructura. Viertes tus opiniones, te empapas de todo lo que sucede y te das cuenta que todo está podrido como en la realidad que conocías esta mañana. Has pasado de estar rodeado de mierda en un cubo a estarlo en una bañera.
Pasas a modificar un nuevo mundo y a estar rodeado de todas sus variables. Donde antes no veías nombres ahora los ves, donde no veías comportamientos raros ahora obtienes conclusiones, donde no veías conexiones ahora ves autopistas, donde antes veías felicidad ahora ves aduanas de tristeza en cada frontera de cada nuevo pensamiento.
Podríamos contar hasta 10 billones y seguir contando pero nos aburriríamos. Simplemente colapsa. Hasta la felicidad extrema debe estar equilibrada. El agua es lo que da la vida pero puedo ahogarte. El más largo beso de amor puede convertirse en la mayor tristeza si sabe a despedida.
Cada pregunta da lugar a una respuesta y cien nuevas preguntas. Cada puerta abierta da lugar a un nuevo mundo que explorar cuando no has solucionado aquel en el que estabas. Cierra puertas, cierra mundos, reduce sentimientos y relaciones. Puedes pasar tu vida intentando solucionar el mundo o morir con tu mundo solucionado.
5 minutos más o duerme.
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